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Sartorius & De Pablo Consultores

¿Y para ti, qué es un trabajo digno?

La idea más generalizada es que un Trabajo Digno está determinado por ser de calidad, con contrato indefinido y con salario suficiente para ser independiente económicamente.

Cada uno de nosotros tenemos un concepto de lo que consideramos un trabajo de calidad, pero no podemos equiparar un buen trabajo con un trabajo digno:

1.      A nadie le parece un buen trabajo limpiar letrinas pero la Madre Teresa de Calcuta decía que era lo que mejor se le daba hacer. No creo que nadie piense que ese trabajo quitaba dignidad a la santa.

2.      Gran parte de los trabajos más deseados de la población no tienen contrato indefinido: actores y cantantes, futbolistas, presidentes de gobierno, deportistas de élite, top model… ¿Pierden dignidad por no ser indefinidos?

3.      En cuanto a que tenga un salario suficiente para ganarse la vida, el trabajo que realizan los voluntarios de una ONG tiene una dignidad muy alta. La dignidad en un trabajo en muchas ocasiones se la confiere en el bien que les llega a los demás, más que en lo que consigue uno mismo.

¿La dignidad depende de lo económico? Creo que es reducir una cualidad sublime en algo puramente materialista.

Según el Doctor Enrique Rojas, los cuatro males de nuestro tiempo son: el hedonismo, el consumismo, la permisividad y el relativismo. Se han tomado la delantera y se han convertido en pilares indiscutibles de la sociedad. El materialismo y el “me gusta” se anteponen al resto, y es lo que justifica si un trabajo es digno o no. Estamos rediciendo la Dignidad a un concepto material y egocéntrico.

En esta línea es destacable el sondeo de Educa 2020, la Fundación AXA y GAD3, el cual refleja que a la hora de pensar en su empleabilidad, los jóvenes valoran sobre todo del puesto de trabajo las condiciones económicas (60%), el horario flexible (54%), el ambiente de trabajo (43%) y la estabilidad laboral (42%). Factores todos ellos relacionados con el bienestar y la seguridad económica, unos criterios a mi parecer poco ambiciosos profesionalmente para un colectivo que está saliendo al mercado laboral, y que tiene mucho recorrido de futuro para aprender y conseguir grandes logros.

Un trabajo indefinido, con buen salario y que además nos guste es un buen trabajo, pero no siempre confieren dignidad al trabajo.

Si esas tres condiciones se refieren a un “buen trabajo”, entonces ¿qué es un “trabajo digno”?

La Dignidad es un concepto relacionado directamente con el Hombre. Las personas tenemos una dignidad por el hecho de ser personas, esa dignidad la recibimos por el hecho de ser hijos de Dios. Pero incluso quien no sea creyente sabe, por su conciencia, que las personas tenemos una dignidad por encima de las cosas y los demás seres vivos.

Las personas son las que damos dignidad al trabajo, porque la dignidad es una cualidad de la Humanidad: tratar a cada persona como un ser único e irrepetible, la generosidad, el respeto, la honestidad, la alegría, el amor desinteresado, la compasión (tener empatía y actuar en consecuencia), obrar con justicia, tener buenos compañeros, recibir buenos ejemplos y ser ejemplo, disponer de libertad para desarrollar tus cualidades y aprovecharla, valorar a los demás y sentirnos valorados, aprender a ser mejores personas, pensar en los demás como un fin en sí mismos y no como un medio… Cada uno podemos hacer una lista inacabable.

Cuando un trabajo es así realmente es cuando es digno, aunque en muchas ocasiones no se considere un buen trabajo.

Es indiscutible que no siempre se puede conseguir esto. Pero creo que la lucha hacia un trabajo digno no la estamos llevando por buen camino, pues no podemos poner todo nuestro enfoque en mejorar los contratos y salarios (que sin duda hay que lucharlo), sino en dar a las personas las herramientas formativas, educativas y sobre todo personales que le permitan optar a un trabajo con dignidad y además corresponder de la misma forma. Y por otra parte, potenciar el mensaje en las empresas para desarrollar la capacidad de los trabajadores, y especialmente de los responsables, para crear lugares de trabajo dignos.

Avancemos en mejorar los Valores Humanos, no nos quedemos en la reivindicación de subvenciones para contratos indefinidos.