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Sartorius & De Pablo Consultores

Diferencia tu candidatura por tus Soft Skills

Si estás en búsqueda activa de empleo, seguramente habrás oído hablar de la importancia del término Soft Skills para diferenciarte de otros candidatos en un proceso de selección.

Con el paso del tiempo, las empresas han empezado a ser conscientes de que un empleado no es sólo una titulación académica, una nota en su expediente o una experiencia laboral previa.

Las soft skills son aquellas habilidades interpersonales que te hacen diferente y que te convierten en un excelente empleado, capaz de adaptarse rápidamente a la cultura de la empresa y a integrarse en un equipo.

Entre las más valoradas podríamos mencionar la flexibilidad, la creatividad, la escucha activa, el trabajo en equipo, la capacidad de persuasión, la integridad y honestidad, la capacidad resolutiva y la proactividad, la inteligencia emocional o la resiliencia. Y en función del tipo de empresa y/o del puesto a ocupar, se dará mayor o menor importancia a estas u otras competencias transversales.

¿Sabrías como incluir estas habilidades en tu currículum o ponerlas en valor durante una entrevista?

A la hora de elaborar tu currículum es muy importante estudiar tanto el puesto como la empresa a la que estás postulando. Distingue e identifica el mayor número posible de soft skills que dicha empresa podría estar buscando, (y que tú consideras que tienes), y una vez detectadas, el siguiente paso será demostrar cómo estas aptitudes te han ayudado a alcanzar logros profesionales específicos.

Por ejemplo, si ves un anuncio de empleo en el que se buscan personas creativas es obvio que la creatividad es la competencia blanda que necesitas tener para cumplir con ese requerimiento del perfil.

Y no se trata de que tú sepas que posees esa competencia sino de hacerlo evidente a los demás, manejarte con seguridad en todo lo que tiene que ver con ella. Y por supuesto, debes ser capaz de demostrar con ejemplos reales cómo aplicas la creatividad en tu trabajo diario.

Tal vez sea el momento de dar una vuelta a tu currículum y convertirlo en algo especial, dejando atrás esa aburrida hoja de Word con texto Times New Roman 12 donde cuentas lo mismo que otros miles de personas que tal vez vayan a competir contigo por ese puesto de trabajo. Sí, es el momento de ser diferente.

Lo mismo ocurrirá cuando te enfrentes a una entrevista. Ten en cuenta que en los procesos de selección te encontrarás a personal altamente capacitado, (bueno, casi siempre… 😉), capaz de distinguir entre un discurso vacío y un argumentario bien construido sobre tus fortalezas.

Si tienes la suerte de que la empresa a la que te postulas se fije en tu curriculum y eres convocado a una entrevista, es el momento de dedicarle tiempo a conocer la empresa. Empápate de su filosofía, de su trayectoria, de su catálogo de productos o servicios, busca noticias sobre ella, intenta conocer algo del sector. En definitiva, demuestra interés porque eso no le pasará desapercibido al reclutador.

Pero la entrevista es también una oportunidad para que el entrevistador conozca algo más de ti. Haz que tus habilidades técnicas se hagan evidentes para centrarte en mostrar cómo tus soft skills te ayudan a ser mejor profesional. Dale valor integral a tu perfil aunando en perfecta armonía un adecuado conocimiento técnico con un valioso background de habilidades blandas.

Pero para demostrar el valor de esas soft skills has de hacer un trabajo previo importante. Dedícale tiempo a contestarte a cuestiones como ¿Qué victorias he conseguido en mi trayectoria profesional? ¿Qué proyectos habrían fracasado sin mis esfuerzos? ¿Cómo conseguí mejorar las cosas? Escribe las respuestas en un papel y apréndetelas como si fuera la materia más importante de un examen final.

Y pon especial cuidado en que todos esos logros asociados a tus habilidades personales vayan haciéndose presentes en el transcurso de la entrevista. Puedes hacer que aparezcan en forma de anécdota o como parte de una historia. Lo importante es demostrar que has salido airoso en los retos que has tenido que afrontar. Y que tus soft skills han tenido mucho que ver en ello. Muéstrate diferente. Sorprende a tu entrevistador. Demuéstrale que tu valor como profesional va más allá de unos conocimientos objetivos y de una experiencia acumulada.

Trabaja duro y lucha por alcanzar tus objetivos. Recuerda que eres una persona única y que las empresas buscan valores personales como los que tú posees. Simplemente, haz que brillen.